El club ribereño aumenta sus lazos internacionales con la vista puesta al futuro
El Club Balonmano Villa de Aranda y la Federación Georgiana de Balonmano arrancan una sinergia de carácter formativo con el objetivo de abrir las redes internacionales para ambas instituciones y de manera bidireccional. El acuerdo, que lleva forjándose durante varios meses, arranca hoy mismo con la mirada puesta en distintas actividades que resultarán beneficiosas a ambas partes.
A través de este nuevo convenio, el Tubos Aranda acogerá de manera puntual a lo largo del curso a diferentes jugadores georgianos cuyo potencial coinciden con la óptica del propio proyecto del equipo ribereño. En periodos de dos semanas repartidos en la temporada, la Federación Georgiana de Balonmano podrá dar a conocer a sus jóvenes promesas en un equipo de la élite española y poder abrir así la posibilidad de que alguna de ellas logre finalmente formar parte de la primera plantilla del Villa de Aranda.
Los primeros en llegar serán Vakhtang Khelisupali y Giorgi Areshidze, de 20 y 21 años de edad respectivamente. Ambos se incorporarán a los entrenamientos a partir del lunes y permanecerán a orillas del Duero hasta el próximo 4 de octubre. De esta manera, se cumplirá así el propósito mutuo de poder explorar oportunidades y talentos internacionales por parte del bando arandino; y la promoción y oportunidad de trampolín para los jugadores de una Federación Georgiana con hambre de crear una fuerte base en su combinado nacional.
La intermediación de Pau Campos, presente en la Federación de Georgia de Balonmano, ha sido uno de los pilares fundamentales para que este convenio haya podido dar luz verde en el día de hoy. En el otro bando, un Javi Márquez cuyo interés y ambición de dar pasos hacia delante ha comandado la representación amarilla en esta nueva sinergia.

