Fundación y primeros pasos en Segunda Nacional (2000-2001)
El Club Balonmano Villa de Aranda se fundó el 11 de abril del 2000 por parte de exjugadores como Felipe Balastegui, Domingo Ruiz, Jesús Sanza, José Eugenio Herrero ‘Guayo’, Ignacio Navarro o Javier Tobes, elegido como primer presidente de la historia de la institución. Todos ellos, que idearon este proyecto con una simple reunión en un bar, compartían la raíz de haber formado parte del Balonmano Aranda, inmerso en ese momento en una serie de problemáticas internas.
Ante el éxito de la iniciativa, pronto comenzaron a colaborar familiares y amigos, así como otros exjugadores del BM Aranda. Por este motivo decidieron embarcarse en una aventura que comenzó de forma incierta, pero que salió adelante gracias al trabajo, esfuerzo de todos y apoyo de empresas de la localidad.

El Weimar Villa de Aranda debuta en competición en la temporada 2000/2001, inscribiéndose en la Segunda División Nacional Masculina con Domingo Ruiz como entrenador. Paralelamente, también se creó un equipo juvenil masculino. Tras una temporada competida hasta las últimas jornadas, el equipo arandino se coronó como campeón autonómico, pero no logra certificar el ascenso tras ejercer como anfitrión en la fase de ascenso ante el Club Balonmano Leganés, el filial del BM Granollers y el BM Villafranca de los Barrios.
No obstante, el conjunto amarillo terminó consagrando su ascenso Primera División Nacional tras recibir una invitación de la Real Federación Española de Balonmano y se inscribió así en la tercera categoría del balonmano nacional.
Estancia en Primera División y el Milagro de Elda’ (2001-2003)
A pesar de ser una categoría totalmente desconocida y con José Félix Navarro como técnico, el Weimar Villa de Aranda queda encuadrado en el Grupo A (Galicia-Castilla y León) y logra un meritorio sexto puesto en su estreno en Primera División Nacional Masculina. Éxito en el curso 2001/2002 al que se unió en ese mismo año la creación también de dos equipos cadetes masculinos y otro absoluto en Segunda Nacional Masculina. La temporada siguiente (2002/2003), el Weimar finaliza segundo en el Grupo B y juega la fase de ascenso a División de Honor Plata.
Los burgaleses disputan el playoff en Huesca y se quedan con la miel en los labios al terminar en tercera posición. Pese a ello, los arandinos dispondrían de una nueva oportunidad de ascenso jugando el playout ante el Avecar Balonmano Elda, (antepenúltimo en División de Honor B).

El equipo dirigido en aquel entonces por Carlos Colmenero consigue vencer en el partido de ida, celebrado en el Polideportivo Príncipe de Asturias ante 3.000 espectadores y con un ambiente ensordecedor, por 24-22. La vuelta, con más de medio millar de aficionados amarillos en las gradas del Florentino Ibáñez eldense, no resultó ni mucho menos un trámite para el cuadro arandino.
Los visitantes, que llegaron a estar siete abajo, firmaron una remontada para el recuerdo a falta de apenas un minuto y medio para la finalización del partido. El Weimar anotó tres dianas de forma casi consecutiva y obró el ‘Milagro de Elda’ a falta de diez segundos para la conclusión de la eliminatoria. Arriaga recuperó la posesión, combinación con Alberto Camino y Chomin se puso la capa de héroe para firmar uno de los goles más importantes de la historia del club (26-24). El Weimar festejaba incrédulo sobre la pista, era equipo de División de Honor Plata Masculina,
División de Honor B (2003-2012)
En la primera temporada (2003/2004) en la B, el Villa de Aranda finalizó en una cómoda undécima posición con 23 puntos, escapando de la promoción de permanencia en las últimas jornadas. En la campaña 2004/2005 el equipo arandino mejora su rendimiento fruto de la buena adaptación y sella un meritorio 9.º puesto con 27 puntos. Es entonces cuando la empresa de construcción Artepref entra como principal patrocinador del equipo (2005/2006), y el club amarillo consigue mejorar de nuevo su mejor clasificación histórica y acaba en la sexta plaza de la clasificación con 35 puntos. Un desenlace perfecto tras barruntar su renuncia e incluso desaparición nueve meses antes.
Pese a la inversión en fichajes y la ambición por mirar hacia objetivos más altos, el conjunto arandino retrocede en la temporada 2006/2007 hasta la novena posición de la división, logrando 31 puntos. Año de sensaciones encontradas y, que también marcó la etapa final de Carlos Colmenero como técnico arandino. El vallisoletano, harto de la presión interna para intentar conseguir el ascenso a ASOBAL y siendo consciente que el equipo no podía acabar entre los dos primeros, presenta su dimisión el 12 de febrero de 2007, a falta de once jornadas para cerrar la liga.

Situación crítica que el propio Artepref Villa de Aranda remedió con la llegada del croata Nikola Milos como entrenador. Una vez cerrada la temporada en novena posición, el experimentado técnico en ASOBAL logra adaptarse a las exigencias y rompe su récord clasificatorio (2007/2008) finalizando en cuarta posición cn 39 puntos. En el siguiente año (2008/2009), el equipo ribereño se queda a las puertas de jugar la fase de ascenso a la Liga ASOBAL (tras el cambio de formato y la eliminación de un ascenso directo por un playoff) al acabar en la sexta posición con 30 puntos.
Debido a la crisis económica a nivel nacional y la explosión de la burbuja inmobiliaria, Artepref continúa siendo el principal patrocinador del equipo, pero se ve obligado a reducir su aportación. Nikola Milos declina la oferta de renovación rumbo al BM Cangas de ASOBAL, y e lclub se ve obligado a reducir sus expectativas deportivas. Iñaki Sáez toma el control del banquillo amarillo y finaliza la temporada en duodécima posición con 23 puntos y sella así el propósito de la salvación. El siguiente curso (2010/2011), el club ribereño termina en décima posición con 27 puntos, mejorando ligeramente los resultados de la temporada anterior.
El primer play-off y un ascenso sobre la mesa (2011-2012)
La temporada 2011/2012 arrancaría y finalizaría como una de las más históricas de la vida del club. Artepref abandonó su papel de patrocinador principal tras seis temporadas e Iñaki Sáez dejó el testigo en el banquillo al leonés Juan Moreno. Así pues, tras largas negociaciones. Autocares Bayo es quien asume el papel de patrocinador principal y el equipo pasa a denominarse como Club Balonmano Villa de Aranda Autocares Bayo hasta la temporada 2013/2014.
Con una cantidad de recursos sumamente limitados y con un retraso en la subvención del ayuntamiento de Aranda de Duero, el Villa de Aranda se debate entre la continuidad y la desaparición. Los problemas de liquidez del equipo derivan en una posible renuncia a competir en mitad de la temporada. No obstante, el equipo consigue salir adelante firmando una segunda vuelta extraordinaria y acabando en la quinta posición con 35 puntos, y por tanto, con el derecho a jugar la fase de ascenso a la Liga ASOBAL por primera vez en su historia.

Tras una batalla de poder a poder, el conjunto arandino logra deshacerse del Adelma Sinfín por 22-23 en semifinales. Los arandinos jugarían la final ante el anfitrión, el Frigoríficos Morrazo Cangas y acabaron siendo derrotados por 27-25. O Gatañal vivió una vibrante remontada burgalesa tras marcharse siete abajo en los primeros minutos, pero finalmente los gallegos tomaron las riendas del encuentro a escasos compases para el final.
Sin embargo, la desaparición inminente del Amaya Sport San Antonio ofrece la oportunidad de jugar en ASOBAL al Villa de Aranda. El 20 de julio de 2012 se acepta la invitación de la Liga ASOBAL en la asamblea de socios del equipo tras reunir en apenas unos días 25.000 euros de aval para poder inscribirse. Ante la enorme dificultad para obtener recursos, terminan siendo los propios socios quienes invierten los 35.000de su bolsillo para que el equipo juegue en la máxima categoría del balonmano nacional.
Una época dorada en ASOBAL (2012-2017)
Con apenas más de un mes para confeccionar una plantilla acorde a la exigencia de la Liga ASOBAL, el Villa de Aranda Autocares Bayo debuta en la competición el 8 de septiembre de 2012 con victoria por 28-30 en Huerta del Rey ante el Cuatro Rayas Valladolid, con Magí Serra como entrenador. Rotas las negociaciones de renovación con Juan Moreno, el catalán fue el elegido para el banquillo arandino. Tras una temporada histórica, el Villa de Aranda sella la permanencia en la última jornada al derrotar a Cangas en el Príncipe de Asturias por 25-23. Los burgaleses finalizan en undécima posición con 22 puntos.

En la temporada venidera (2013/2014), el club apuesta por un proyecto revolucionario con Jacobo Cuétara como entrenador. A pesar de que el equipo finaliza decimocuarto con 22 puntos, repite la salvación con solvencia a falta de tres jornadas en Valladolid. El siguiente curso (2014/2015) mantendría estructura y objetivo deportivo, dejando así los primeros frutos de la apuesta del club amarillo. El Villa de Aranda finalizó en una meritoria octava posición con 28 puntos, a tan sólo cuatro puntos de competiciones europeas.
La temporada 2015/2016 sería la mejor de la historia de la institución burgalesa. La escuadra de Jacobo Cuétara acaba el año en sexta posición con 27 puntos, y acaricia de nuevo los puestos europeos. Sin embargo, ese mismo verano y con el cambio de directiva, el club burgalés se da cuenta de que ha gastado por encima de sus posibilidades, y se ve abocado a llevar a cabo una reducción drástica del presupuesto para paliar una deuda que supera los 100.000 euros. Cuétara no continúa en el club por discrepancias con la inversión de plantilla y toma los mandos del equipo Álvaro Senovilla.

Pese a que el Blasgon/Bodegas Ceres Villa de Aranda realiza un inicio de curso 2016/2017 sumamente digno, el equipo acaba descendiendo de categoría tras finalizar en la penúltima posición con 20 puntos. Los amarillos, que necesitaban sumar un punto en la última jornada, cayeron en casa ante Ademar León (29-34) y cerraron así un ciclo de cinco temporadas en ASOBAL. La derrota en casa en la última jornada ante el Ademar León condena al equipo al descenso tras cinco temporadas en la Liga Loterías ASOBAL.
Reconstrucción en Plata (2017-2020)
Pese a la mala temporada y el cruel descenso, la directiva decide continuar con Álvaro Senovilla a los mandos del equipo, decisión que provocó opiniones dispares entre la afición. La situación se hace insostenible en la cuarta jornada tras una abultada derrota en Alcobendas y el vallisoletano termina dimitiendo. Tras dos encuentros con Fernando Chico como interino y dos nuevas derrotas, el entrenador del ascenso a la División de Honor Plata en la temporada 2002/2003, Carlos Colmenero, se hace cargo del equipo con el claro objetivo de la salvación. Pese a un buen cambio de dinámica, un último tramo de campeonato nefasto condena al equipo al descenso finalizando con 24 puntos en la antepenúltima posición (14º).
No obstante, el equipo logra permanecer en Plata al intercambiar su plaza con el RGC Covadonga a cambio de 18.000 euros. La dirección deportiva no renueva a Carlos Colmenero y confía el proyecto a Juan Moreno, el técnico que logró el ascenso a la Liga Loterías ASOBAL en 2012. Tras un inicio de la 2018/2019 en el que el equipo finalizó la primera vuelta como colista, el Blasgon Bodegas Ceres termina en octava posición gracias al voto de confianza en el banquillo y refuerzos invernales de alto nivel.

Recapituladas las ideas y con la llegada de Alberto Suárez al banquillo del Príncipe de Asturias, el Blasgon Bodegas Ceres asciende junto al BM Cisne tras ostentar la segunda posición cuando la competición paró a consecuencia de la Pandemia de Covid-19. Ante la imposibilidad de reanudar la División de Honor Plata, gallegos y burgaleses ascendieron a la élite nacional tras la decisión tomada por la propia liga de mantener sus ascensos.
Ascenso ‘diferente’ a ASOBAL (2020-2021)
Tras muchas dudas, Blasgon Bodegas Ceres Villa de Aranda terminó asumiendo su segundo ascenso a ASOBAL y con ello, hacer frente a la enorme limitación de recursos y aforo que conllevaba el COVID-19. Alberto Suárez continuó como técnico y apostó por un proyecto continuista respaldando así a la plantilla que tantos éxitos había cosechado la temporada anterior en División de Honor Plata. Jugadores clave del proyecto como Javi García, Nico López, Luis de Vega o Víctor Megías renovaron su compromiso con el objetivo de pelear la salvación.

No obstante, las lesiones, la exigencia de la categoría y la dificultad para recuperar la normalidad en el Santiago Manguán terminó provocando un nuevo descenso tras finalizar la temporada como colistas. Los arandinos sumaron once puntos y sellaron el descenso automático ante los aplausos de su afición tras caer ante el Bidasoa Irún (27-31) en la Jornada 31.
Proceso de reconstrucción en DH Plata (2021-2024)
A pesar de consumar el descenso, la dirección deportiva apostó por mantener a Alberto Suárez en el banquillo. El asturiano había dejado buenas sensaciones durante sus dos cursos al frente del equipo y su filosofía por desarrollar la cantera había enamorado a la afición ribereña. No obstante, tras desavenencias graves con la plantilla y un inicio sumamente irregular, el entrenador fue destituido tras tres jornadas de liga. La preparadora de la base Sara López ejerció de interina hasta el 23 de diciembre de 2021, fecha en la que fue anunciada la llegada de Mariano Ortega al banquillo burgalés. El curso 2021/2022 no cumplió con los objetivos deportivos debido a un mal inicio, pero terminó logrando la permanencia tras finalizar en segunda posición la liguilla por no descender.

La campaña 2022/2023 inició con el concon el Ayuntamiento de Roa de Duero, circunstancia que trajo consigo un apoyo clave para que el equipo filial masculino volviera a competir en Segunda Nacional. Respecto al primer equipo, Mariano Ortega continuó al frente y llevó a cabo una revolución en la plantilla con el propósito de volver a pelear los puestos altos en DH Plata. El barcelonés cumplió con el objetivo y finalizó en séptimo puesto en la liguilla por el ascenso a ASOBAL. Números suficientes que propiciaron su renovación por un curso más.
La temporada 2023/2024, en la que también se refunda el equipo senior femenino Monteabellón, marcó un antes y un después tras dos temporadas sin un rumbo fijo en División de Honor Plata. El Tubos Aranda inicia el curso con la destitución de Mariano Ortega después de dos jornadas (y dos derrotas), y tras un breve paso interino de Diego Yáñez, aterrizó Javi Márquez al banquillo ribereño el 5 de octubre de 2023.

Con el manzanareño al mando del Tubos Aranda, el equipo pasó de colista a quinto clasificado y se clasificó para el play off a Liga ASOBAL que se celebraría en El Plantío (Burgos). En semifinales logró vencer a Caserío Ciudad Real (20-21), y se coronó en la final ante el anfitrión UBU San Pablo Burgos tras una remontada y prórroga para los anales de la historia (22-25). Más de un millar de amarillos tiñeron el feudo burgalés, y más tarde la fiesta se trasladó a las calles arandinas para celebrar la vuelta a ASOBAL. Tercer ascenso a la élite, y primero desde la pista.
Vuelta a ASOBAL (2024-actualidad)
El regreso a la élite del balonmano español supuso también un nuevo paso en el ámbito social e institucional. El club alcanzó un presupuesto de cerca de un millón de euros y reforzó su infraestructura base, así como una plantilla cargada de jóvenes talentos. A pesar de las dudas iniciales sobre si asumir el ascenso, las diferentes instituciones, patrocinadores y una ola masiva de ilusión de la masa social consiguieron que finalmente el club se embarcara en su tercera aventura en ASOBAL. Javi Márquez continuó al mando del Tubos Aranda y cerró la temporada con una puntuación histórica de 26 puntos.

El club ribereño selló su continuidad en la máxima categoría con un meritorio puesto y recibió además los galardones de Mejor Entrenador y Jugador Revelación gracias al brillante trabajo de Javi Márquez y el portero Pau Guitart. Otros como Arthur Pereira y Guillermo Fischer también fueron nominados a estos galardones individuales.

