El Sanicentro BM Guadalajara buscará romper la racha de dos triunfos amarillos de manera consecutiva en feudo alcarreño y poner así tierra de por medio en su balance global, el cual aún lideran 4-3
El Tubos Aranda Villa de Aranda repite su tradicional visita al David Santamaría, un pabellón que siempre ha puesto a prueba a niveles extremos la resiliencia de los amarillos. A pesar de una dinámica de dos conquistas consecutivas en ASOBAL en la parroquia alcarreña, los morados continúan dominando el marcador global con un ajustado 4-3 en la máxima categoría. Números que reflejan la enorme igualdad y competitividad entre ambos cuando la máxima categoría hace de escenario.
Sin ir más lejos, el curso pasado el Tubos Aranda se alzó con la victoria ante el BM Guadalajara… Pero con épica, sufrimiento, remontadas para ambos y un gol sobre la bocina que valió dos puntos y la primera alegría de la 24/25. Una parada capital de Vyunyk y un gol de Dalmau a falta de cinco segundos decantaron una balanza que pudo caer de cualquier lado (34-35). De igual manera, los dos recién ascendidos terminaron por cumplir con el objetivo de la salvación.
Hito que también se había logrado en la última experiencia en la élite de manera previa a los tropiezos en División de Honor Plata. Y es que el equipo de Alberto Suárez, que a pesar de no poder evitar el descenso en la 20-21, saboreó la agonía necesaria para poder llevarse los dos puntos de vuelta a orillas del Duero. Matheus de Novais brilló por encima del resto con ocho tantos en un partido en el que a partir del último tercio de la primera mitad tuvo un único dominador (25-30).
En el historial restante entre morados y amarillos en primera división, son los locales quienes se llevan la palma. El David Santamaría presenció hasta cuatro victorias consecutivas de los suyos durante la andadura conjunta en ASOBAL. En la 13-14 se dio el resultado más abultado (32-23), y posteriormente se sucedieron marcadores paulatinamente más ajustados hasta que el equipo ribereño descendiera de categoría: 31-28, 32-30, 27-26.
Previo a ellos, el primer choque en la máxima categoría sucedido en la 12-13, cayó del lado ribereño con un resultado muy similar al de hace más de un lustro: 25-31. Un desatado Diego Camino con once goles y un buen Javi Díaz en portería comandaron una victoria que dejó prácticamente sellada una histórica permanencia.

