Los ribereños pagaron caro un mal tramo de partido con siete goles de desventaja, y no puede sumar su segundo triunfo a domicilio ante un más regular EÓN Horneo Alicante
El Tubos Aranda Villa de Aranda se queda a las puertas del empate tras remar contra viento y marea en el tramo final (33-31). Los ribereños pagaron caro un mal último tramo de primera mitad e inicio de la segunda, y se marchan de vacío en favor de un Horneo EÓN Alicante liderado por Javier Borragán y Roberto Domenech.
No perdió el liderato el cuadro dirigido de Roi Sánchez desde ya los primeros compases. Dos dianas de Javier Borragán, protagonista absoluto de la tarde, abrieron un duelo en el que el Tubos Aranda siempre tuvo que aceptar su posición de perseguidor. Pasados los doce minutos llegó la mejor versión arandina, quien se puso a un gol gracias a una maravilla de David López (6-5).
Sin embargo, el segundo capítulo de la primera mitad sería quien dictaría una sentencia insalvable para el resto del partido. Un parcial de 3-0 fue rápidamente respondido por Janosi y Pinillos (11-9), pero el empuje alicantino terminaría sucumbiendo antes del descanso. Barreto desde los siete metros y dos golazos de Borragán pusieron tierra de por medio para firmar un contundente 19-14.
Arrancó trabada una segunda mitad, cuyo destino premió al Horneo EÓN Alicante. El momento de inspiración de Domenech, unido a varios rebotes en ataque y un Iván Montoya impecable; provocaron que en apenas dieciocho minutos el marcador alcanzase una cota máxima fuera de lo esperado: 29-22. Siete goles de diferencia que forzaron el tiempo de Javi Márquez, y con ello un lavado de cara total.
Dalmau, Alberto Pinillos, Rogonovs, David López y Juan Tamayo y Mateo Arias se pusieron el mono de trabajo y fueron ganando terreno a un equipo local que también empezó a toparse con la fortaleza defensiva de Pedro Martínez y Vasco Teixeira. Los arandinos lograron ajustar primero a tres goles (29-26), y más tarde se llegaría incluso a una diana (32-31).
Alex Berbel resultó infalible desde los siete metros en dos ocasiones, y el equipo acechó hasta el punto de sembrar el miedo en el cuerpo de los alicantinos. La ansiada eficacia ofensiva llegó, pero con apenas veinte segundos por delante no apareció el milagro para alcanzar el empate. Barreto aprovechó la defensa alta del Tubos Aranda y puso la sentencia con el tiempo ya casi cumplido (33-31).
Reacción de enorme mérito, pero sin premio alguno tras la amplia renta previa. Sin tiempo para lamentos y con mucho trabajo por delante, los pupilos de Javi Márquez buscarán regresar a la senda de la victoria con el Santiago Manguán como antídoto. Atlético Valladolid y REBI Cuenca esperan de manera consecutiva, y el factor cancha volverá a rugir en favor de los burgaleses.

