Los ribereños pagan caro una segunda mitad con altibajos ante el ABANCA Ademar León y deberán esperar para celebrar la primera gran alegría (40-35)
El Tubos Aranda Villa de Aranda cae ante el ABANCA Ademar León tras una segunda mitad donde los parciales locales marcaron la diferencia (35-40). Los ribereños se mantuvieron en la pugna durante la primera mitad, pero la vuelta de vestuarios favoreció a un cuadro leonés mucho más efectivo.
Igualdad máxima y cerca de cien gargantas amarillas marcaron el inicio de un partido de ritmo altísimo. Alberto Pinillos y David López comandaron el ataque arandino, mientras que los leoneses se apoyaron en un inspirado Wasyak y Miñambres como arma para contrarrestar. El ida y vuelta no dejó una diferencia que superara las dos dianas, y finalmente tuvo que ser Rodrigo Benites quien otorgara el primer asalto al Ademar León prácticamente sobre la bocina intermedia (19-18).
La vuelta de vestuarios no mantendría la igualdad por mucho tiempo. Inferioridades numéricas, imprecisiones y alguna que otra decisión arbitral cuestionable adquirieron protagonismo y terminaron por provocar un brecha insalvable para los arandinos. Un parcial de 5-2 pasados los doce minutos (29-24) marcaron una diferencia trascendental que desataría una narrativa en la que la balanza caería de lleno del lado local.
Finalmente, y tras un contundente 10-5 en los últimos quince minutos; el encuentro concluyó con 40-35 en favor de los leoneses. Jarro de agua fría para un Tubos Aranda que tuvo por momentos las riendas del partido, pero que pagó excesivamente caro cada detalle. Ahora, tras el descanso correspondiente de este fin de semana; el equipo volverá al trabajo con la vista puesta en la finalísima del próximo sábado ante Puerto Sagunto.

