El Villa de Aranda jamás ha vencido en la parroquia de los pucelanos durante su estancia en ASOBAL, pero sí sabe lo que es asaltar el Huerta del Rey cuando el Cuatro Rayas ejercía de anfitrión
El Tubos Aranda Villa de Aranda no guarda su recuerdo más dulce si se mira su histórico a domicilio ante el Recoletas Atlético Valladolid. No obstante, ahora se presenta una gran revancha para romper el maleficio y uno de los recuerdos más amargos de los viajes a domicilio del curso pasado. Así pues, a pesar de no haber logrado nunca la victoria en la capital vallisoletana en la época del Atlético, el derbi entre gladiadores y burgaleses está situado como uno de los desplazamientos de mayor afluencia durante la estancia amarilla en la élite.
Toda esta información se narra con un asterisco, y es que el Huerta del Rey sí ha presenciado al Tubos Aranda poner la bandera de conquista en la máxima categoría, aunque no contra el Atlético Valladolid. Cuando el feudo pucelano era residido por Cuatro Rayas Valladolid, el equipo burgalés se llevó a tierras ribereñas varias hazañas que aún relucen en los recuerdos de los más nostálgicos. Imposible olvidar aquella de septiembre de 2012 (28-30) o la histórica permanencia en 2014 con un destacado 26-31 en el que las gradas se tiñeron de amarillo.
Volviendo al histórico directo entre ambos, tan sólo existen tres registros en ASOBAL entre Villa de Aranda y Atlético Valladolid en el Polideportivo Huerta del Rey. En todos ellos, los pucelanos se han llevado consigo los dos puntos. Un registro que cuenta con el duelo más reciente como el más desbalanceado. Los pupilos de Javi Márquez firmaron su duelo más amargo y cayeron de manera contundente por 37-26 gracias en parte a las dianas de Álvaro Martínez (8), Gustavo Oliveira (5) o Nicolò D’Antino (5).
En la anterior etapa en la élite (20/21), el equipo de Alberto Suárez no pudo hacer nada en un encuentro que bailó al son de Jorge Serrano, cuyos siete goles lo colocaron como el nombre propio del día. A pesar de conseguir dar la vuelta al luminoso tras un mal arranque en el minuto 17, el cuadro amarillo cayó sometido de manera clara aún con los cinco tantos de un Víctor Megías que regresaba a la que un día fue su casa (29-26).
La narrativa se repitió en la 16/17, donde ni una brillante actuación de Xoan Ledo en portería (11/38 y 1 gol) fue suficiente para frenar el vendaval ofensivo rival. Los de Álvaro Senovilla lo intentaron por activa y por pasiva al contragolpe, pero se toparon con la inspiración de cara a puerta de Daniel Dujshebaev y Rubén Río, ambos con siete dianas (34-28).

